martes, julio 22, 2008

lluvia de verano

Entró empapada. El agua caía por toda su cara. Su ropa de verano, mojada, pegada a su cuerpo la hacía aún más menuda, más desamparada. Me miró fijamente y fue cuando me di cuenta de las lágrimas que se mezclaban con las gotas de agua. Intentó decirme algo que no pude oir, pero sí intuir. Quise abrazarle pero me rechazó de una manera convulsa, casi con miedo a recibir algo de afecto y entonces salió de nuevo al jardín, a la lluvia de verano que caía con fuerza, con la rabia que ella llevaba consigo. Yo quise gritarle pero las palabras no fluyeron, se quedaron encerradas en aquella habitación donde un día de lluvia de verano entré empapada y me dejé abrazar mientras el agua, las lágrimas desbordaban mi cuerpo.

domingo, junio 08, 2008

temporada alta...

...para corazones rotos.

viernes, junio 06, 2008

olvido

...
Suena el despertador, irónico, recordándome que debo despertarme.
...
Me despego de mi misma y noto el agua fría que me limpia, me refresca. Dejo que el agua saltarina de la ducha entre en mi boca, me moje los ojos, las manos, el pelo.

Y olvido, otra vez, olvido.

miércoles, junio 04, 2008

calor

Calor opresivo. Se enredan las sábanas en mi cuerpo lleno de sudor. Sigo dando vueltas, sigue el calor abusivo, sigo sudando, sigo con una pequeña inquietud que me impide dormir. Esta noche no tengo sueños, sólo siento el calor tiránico que me sigue avasallando.

lunes, septiembre 24, 2007

desde las alturas

Podía ver la ciudad entre las nubes. Imaginaba, más que imaginar, podía ver cómo caminabas hacía el tren, cómo buscabas un asiento apartado para poder cerrar los ojos y poder verme, más que verme, imaginarme entre las nubes. Podía ver la azotea de aquella casa donde nos habíamos convertido en exploradores de lo desconocido. Y lo más importante es que podía sentir y sonreír mientras miraba todo desde las alturas.

sábado, septiembre 15, 2007

just let yourself go

No pensar, sólo sentir, vivir el momento y dejarse llevar. Tic, tac, tic, tac....

martes, agosto 28, 2007

cóctel peligroso

La luna llena.
El sonido del mar.
Una cerveza.
Una buena amiga.
Un teléfono móvil.
Echarte de menos.

Se mete todo el la coctelera saliendo un absurdo sms. Combinación peligrosa, sin duda.